Vitamina D y enfermedad cardiovascular

Es bien sabido que la principal causa de muerte en el mundo occidental  son las enfermedades cardiovascular y la manera de calcular este riesgo es evaluando ciertos factores que con certeza se sabe que influye en dicho riesgo. Entre ellos tenemos el tabaquismo, concentración de ciertos lípidos en sangre (colesterol total, HDL-colesterol), presión arterial, sexo entre otros. Dicho riesgo se calcula como probabilidad en % de padecer alguna enfermedad cardiovascular en los próximos 10 años o del riesgo de muerte de tipo coronario (infarto de miocardio) según el sistema utilizado. (Framingham, REGICOR, SCORE). Este tipo de cálculo lo realiza el médico de Familia a toda la población (según la edad).
Se han analizado muchos otros factores que en este artículo sería complicado exponer pero hay uno que ha tomado importancia en los últimos años (que por cierto no están recogidos en los sistemas de evaluación del riesgo vascular): la concentración de Vitamina D en sangre. Esta es una vitamina liposoluble que se activa en la piel por acción de los rayos ultravioleta del sol en su forma activa (aunque la podemos ingerir directamente). Tiene muchos funciones complejas como regulador del metabolismo de la insulina y de ciertos minerales como calcio, crecimiento, regulación del sistema inmunológico, regulador del metabolismo del fosfato junto con la paratohormona, etc …
Sa ha calculado que tener niveles muy bajos de esta vitamina puede aumentar hasta un 30 % la probabilidad de padecer enfermedad cardiovascular. Hay mucho trabajos de investigación interesantes relacionados con este tema como este  de la Universidad de Bergen en Noruega.
Espero que el tema resultara interesante dado lo sorprendente de los estudios.

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